lunes, 4 de septiembre de 2017

Un poema prestado

Entre las hojas secas caídas del otoño
mis pies cansados, arrastran su dolor...
despliego mis alas en soledad;
escribiendo para sentirme a tu lado
hago mil versos hasta crear una canción.

Cuando la lluvia cae, moja sin preguntar,
la guitarra... llora triste melodía;
las rodillas se doblan al clamar
buscando en el aire entender la soledad...

Me has dejado abatida
en mis sueños y fantasías...
provocando una certera estocada a mi alma
con el desdén de tu partida.

Dejaste mis labios desiertos de tus besos,
aun así, puedo amarte en lo imposible;
aunque pase el tiempo, esperaré
porque te amo en la distancia de mi vida.

Te adoro en cada noche que te sueño,
te siento... no me importa que no estés,
serás mi amor a cada instante...

déjame en sueños besar tus labios otra vez.

Reflexiones de un insomnio

La noche se vuelve madura
Cuando los pensamientos inquietos avanzan:
Placenteros, luminosos, cargando sus temores;
Amansando en su interior, caldos hervientes de males.

Escalofríos se sienten en la piel del durmiente,
Haciendo realidad sus temores más oscuros;
De furtivas imágenes dispersas e hirientes
De relaciones pasadas desgastadas entre sueños.

Imágenes difuminadas de experiencias pasadas
Proyectadas en el tiempo que aún no existe,
Realidades mutantes de destellos miserables
Amores desplazados perturbados y temerosos.

Corazones acelerados de imágenes novedosas
Rencores agonizantes de placeres añorados;
Bellas brazas de fuego pasionales de hembras mañosas
Caricias delatadas en el santuario de los cuerpos.

Sueños delirantes de azotes multiformes
Amargando la verdad del inconsciente que divaga,
Presiones de la noche que desvelan el alma
Largas venas de vida en la lujuria de las flamas.

Pieles cálidas de mujeres amantes caprichosas,
Diosas ajenas al amor de un solo hombre;
Reflejos pálidos de pensamientos eternos
Fugaces cómplices de lecturas medievales.

Rayos de luz en piezas inhabitables
Caseríos mortales de dibujos surrealistas;
Trazados de pinceles delirantes de colores únicos
Volúmenes de texturas entrelazadas a la esperanza furtiva.

Dolores incapaces de conocer nuevas sensaciones
Acortando la vida de quienes retienen el tiempo a la fuerza;
Nauseas de reflexiones torrentosas de ubicuidad
Manos inflamadas de gotas de lágrimas de rostros fatuos.


Pecados retumbando en oídos santos
Que no son los que han pensado una nueva vida,
Brotando de su interior rocíos de orgasmos guturales
Masturbando prodigios de vertientes virginales.

Tres horas de reflexiones variadas
Atisban caminos de rutas futuras y delirantes;
Cuerpos exaltados perturbados de erotismo
Castillos de ilusiones alardeando de sus amores.

Noche insomne, una vez más de muchas otras,
Pensamientos nuevos y viejos se entrelazan en las horas
Del crepúsculo y del pensamiento de años ya vividos,
Esperando el desenlace de vida y de los vicios ya consumidos.

De poetas y pintores de épocas pasadas,
De antipoetas modernos de sensaciones comunitarias;
Paisajes delirantes de líneas sin sentido ni parámetros
De lecturas nocturnas de poetas añejados por la tristeza.

Impresionismo, expresionismo, cubismo y surrealismo,
Destellos de versos precarios de sentimientos y recuerdos;
De tiempos pretéritos de infancia colectiva
De libertades y vida de opresiones y muertes.

Resplandece la noche en su cenit de la madurez
Con sueños inconclusos de seis deseos y placeres;
Con cinco hembras hermanas de Afrodita
Santas mujeres de cultos nuevos y delirantes.

Abrimos y se abren, en la noche de la vida fría
Sinsabores y lamentos bizarros de tormentos;
Atiborrados de señales cósmicas simbólicas arquetípicas,
Interpretaciones coléricas hastiadas de realidades.

Se acaba la pesadilla de un tiempo breve,
De insomnios nocturnos privilegiados de sinceridad;
Psicoanálisis del alma mía y de los deseos más extremos,

Acabados en el día de la resurrección de quién sabe qué día. 

De la opresión a la nueva vida

Ella – la opresión – oprime y se levanta altiva
Ha sometido a sus gentes;
Ha puesto en prisión al ser
Al ser que le teme: el ser solidario.

Fue llegando entre gallos y medianoche
Cabalgando entre los fusiles;
De cuyas balas nacieron tiranías
Que impusieron sin contemplación una felonía.

Cuando despuntaba el alba
Nos vimos ya diferentes y casi ciegos;
Jamás nos reconocimos
Ni aún nuestros muertos ni vivos sentimientos.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

La represión produjo temor
Y encontró terreno fértil para su programa
Que se ideo en tierras foráneas
Y liquidó nuestro proyecto de hermandad.
Cuatro hombres nos buscaban
Porque sentían miedo a su barbarie;
Sólo deseaban aniquilar los testigos
Que no han nublado sus ojos inquisidores.

La noche se instala día a día
Con muerte y violencia cargada de odio;
Aun así debemos resistir
Para hacer conciencia de la vida.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.
.
Miles sintieron miedo, pánico y temor
Con júbilo los infames hacían sus cambios;
No consultaron a ninguno de sus hermanos
Sólo obedecieron ciegamente a los foráneos prevaricadores.

La esperanza se volvió frustración
Un día tardó meses,
Se adormeció la conciencia
De ya, una sociedad ausente.

Los meses oscuros dan paso
Con toda su violencia y represión,
A la necesaria conciencia de rebeldía
Para hablar, cantar y crear nueva poesía.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

Creación nueva y clandestina
Sufrida y perseguida por los opresores;
Hablaron lo que muchos callaron
Y le dieron esperanzas de que volviera la alegría.

El sol aún sombrío
Asola la ciudad sin alma;
Llena de temor y dolores
Busca una justicia que esta secuestrada.

Nos dan vuelta la espalda
Nuestros propios compatriotas;
Que cegados por la propaganda
Les hacen fumar el opio de la ideología foránea.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía. 

La democracia perdida
Deja sentir su dolor cada día;
Clama en plazas y calles vecinales
Las vidas que por ella han sido secuestradas y aniquiladas.

Unos pocos están gritando por muchos
Exponiendo sus vidas a pesar de los miedos;
Han vencido ya el olvido
Con sus voces y melodías.

El tirano no durará para siempre
La libertad siempre busca discípulos;
Para hacer conciencia en el mundo
Cuando ella rinda honor a quienes se sacrifican.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

El canto y verso popular
Apoyados por las conciencias liberadas;
Salen a la calle a demostrar
Su fuerza y esperanza para los desarraigados.

Todos hacen memoria
De aquellos mártires grandiosos;
Que un día siendo anónimos
Se hicieron grandes por las balas.

Las balas asesinas intentaron silenciar su ignominia
Dando impunidad a los asesinos;
El pueblo en su canto no calló
Y en sus letras su inmundicia constató.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

El sistema se coludió con las armas del opresor
Para implantar su economía;
Que deseaba la riqueza para unos pocos
Y la pobreza y hambruna de los muchos.

Nada es para siempre
Y el asesino será descubierto;
Los muertos gritan sus nombres
Y las gentes oyen inertes.

Sólo algunos se dispusieron a oír
Y llorar por ellos un día;
No dejando en el olvido
Su heroica resistencia fratricida.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

Aun en la oscuridad más densa
La libertad haya su camino;
Su misterio radica en el arte
Y en las letras de los poetas perseguidos.

Todos somos responsables, todos somos culpables
Los muertos y heridos son de los nuestros;
Y aunque nunca los hemos conocido
Hablaron, gritaron y murieron por todos nosotros.

Algunos plagiaron dolores ajenos
Y pusieron caras pusilánimes;
Miraron con indiferencia e impávidos
Mientras llenaban sus riquezas con sangre ajena.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

Quién pudiera hoy levantar la voz
Para redimir a los mártires;
Para avergonzar a los hipócritas
Que arruinaron a las masas.

Aunque la mano del opresor avanzaba
No podía dormir en paz y tranquilo;
Pues el hombre es más que su destino
Y el pueblo más que el tirano.

Se unieron unos pocos, temieron muchos
Cayeron algunos que nunca fueron encontrados;
Los que quedan no los olvidan
Y hablan al mundo de sus nombres.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

A ellos también los persiguieron
Los tentáculos asesinos;
Logró matar algunos y, a su pesar,
No pudo callar la voz inquisidora.

El día avanza y el pueblo despierta
Sale de su seguridad y protesta;
Le dice a los opresores: acá estamos
Y casi sin pensarlo, se les unen miles.

El tirano gobierna con el temor
Pero cuando el pueblo toma conciencia;
Que la libertad avanza si vence los miedos
El opresor tiembla y la luz de la libertad avanza.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

La noche se va desvaneciendo
Aunque el tirano trate de prolongarla;
El pueblo ha despertando de su letargo
Y su miedo lo transforma en valentía.

Otros desde lejos ayudaron
Solidarizaron en el dolor ajeno;
Apoyaron y contuvieron a un pueblo
Pueblo herido, dolido pero con deseos libertarios.

El día aclara y las caras se miran
Se vuelven a conocer las de los unos y de los otros;
Los amigos y enemigos, todos van apareciendo
Y cada cual debe cargar sus propias culpas.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

La aurora llama a la reflexión
De aquellos días oscuros;
Días de dolor, de angustias
Días que no se deben olvidar.

Caminemos todos junto a los nuevos senderos
Caminos llenos de esperanza;
Caminos con amigos olvidados, gritemos al mundo
Y sus nombres serán un homenaje póstumo.

Se abren los caminos para que pase el pueblo
Aquel que ha resistido, aquel que ha sido humillado;
Se abre una nueva esperanza
Que ahora en calma busca la justicia.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía.

Hoy es tiempo de cambiar las sombras por el sol de un nuevo tiempo
Amor, libertad y poesía clamaron;
La justicia por los muertos y heridos
Los opresores deben pagar su ignominia cruenta.

Valoremos al cantor, al poeta y al rebelde
Que con sus vidas puestas en juego;
Desenmascararon a la tiranía
A costas de sí mismos, a los héroes por su valentía.

Construyamos sin olvidar
El pasado doloroso;
Construyamos un nuevo pueblo
De conciencias más humanas.

Todos somos uno, fraternidad entre los pueblos
A todos nos asecharon las manos negras de la muerte;
A todos nos liberaron los mártires ausentes
A ellos debemos una sociedad diferente.

¡Alegría! ¡Alegría!
La opresión ha pasado y nace un nuevo día
Que el pueblo debe construir
Sin dejar su memoria en letanía 

martes, 22 de noviembre de 2016

Divagaciones

No quiero molestarte...

- No lo hagas, para que recordar y hacerte mala sangre...

ya bastante te he jodido la vida...

- Para que seguir invocando memorias ya antiguas.


Cuando emprendas un camino sigue más tu corazón que tu voluntad.
El primero te ayuda a motivarte,
Lo segundo te decepciona pues ves cómo el entorno no ayuda, ni menos te apaña como uan compañera fiel.
Cuando emprendas sigue más tu corazón.


La poesía es colocar el corazón y sentimientos en sentimientos llenos de palabras.
No busca agradar al lector, 
sino dejar mensajes al viento para quién quiera recogerlos y aprender de ellos. 
Si alguno de ellos es inútil a tus ojos sólo déjalo ir,
no discutas con él, no lo cuestiones;
simplemente, a regañadientes, bota de él la confrontación.


La poesía es para conocer el alma y el corazón del escritor y la pluma con que se expresa el poeta. Poeta es quien expresa su vida en palabras a la luz del vigor del momento.


La poesía no busca ser un tratado, ni una investigación. Simplemente es un espacio en blanco que se llena de sentimientos y reflexiones espirituales.


La semántica es su medio, el papel su compañero, la pluma el camino de cual el poeta no elude su vida, y critica su vida misma y la del entono que lo rodea. La pluma es su arma y las palabras dirán cuál es el calibre de su disparo.


El poeta no se hace, sino que nace en su intento de dar con todo aquello que tiene en su ser. Es sólo el lector - su intérprete - quien será el juez final de sus palabras.


El sentimiento - el poeta - lo expresa plenamente en el papel. Cada línea lo va determinando en cómo puede expresar su vida, sus éxitos - pocos en realidad -, sus fracasos - la mayoría -, que se conjugan con verbos que mueven la alegría y las penas. Son ellos los que facilitarán el encanto y desencanto de su propia vida.


El o los sentimientos son únicos en espacio y tiempo:
- cambian con los años
- cambian con las experiencias
- cambian con los amores
- cambian con la muerte.
El sentimiento no busca ser famoso; sólo desea permanecer en el tiempo y ser parte de un diálogo con el lector. 


Somos pasajeros de la vida, del vuelo que ella propone con sus avatares y destinos, dejando al arbitrio las decisiones humanas.


La vida es genial, sea plena o mal vivida; en ambos casos se aprenden experiencias de un vivir presente. En otra dimensión, sin espacio ni tiempo, la vida sigue existiendo más allá de nosotros mismos.


Vivamos consternados por el inesperado tiempo de la consecuencia futura... gocemos de la vida.


Estoy cansado y a cada minuto mi ánimo se aliena cada vez más. Estoy hastiado del ser humano, entre los que me encuentro. El camino no ayuda, pero aligera la carga, que a veces pesa demasiado. En fin, hay que seguir viviendo y esperar que el tiempo traiga nuevos vientos y el sol alumbre en toda su plenitud entregando sus colores y su paz. 


Los tiempos son complejos,
el futuro cada día es más incierto.
El caos es el camino inevitable y, con todo, la esperanza de un tiempo mejor parece ser una simple utopía. 
Hay que seguir viviendo.


¿Te han dado ganas de matar a alguien?    
Es una sensación enfermiza y delirante... pero jamás improcedente. 


Aun soy creyente a pesar de todo...
por ello creo...
- en la humanidad que sabrá volver a un equilibrio aunque no sin caos.
- en el cristianismo como modelo de pensamiento, aunque no en sus instituciones que ahogan y someten a los creyentes.
- en la rebeldía que es la base de la creación de una vida nueva para construir un nuevo futuro.
- en la familia - como quiera que esté compuesta - como ente de creación de valores que cada cual debe decidir en su libertad.
- en crecer porque es parte de la vida personal que debe elegir  su conveniencia y responder por ella.
- en seguir creando...




    



martes, 8 de septiembre de 2015

Ciclovía

Una sola cuadra refleja ese diseño hermoso para pasear en bicicleta y disfrutar de hacer ejercicio que bien trae salud al cuerpo. Ups!!! ¿Quién puso ese poste ahí? ¡Hay! siempre es hermoso saber que quienes diseñan piensan en todo… esa es mi ciudad. 

La rusia

El sol ilumina la cara de “la Rusia”. Coge sus pilchas y las acomoda al fondo del palacete. Se levanta y emerge desde el puente que la cobija. Sonríe, un nuevo día fortalece la esperanza de tener una oportunidad. La sociedad me abandono dice pero, paradójicamente, su ciudad le ha acogido. La conoce y se siente protegida. Cada plaza es una oportunidad. Espera el momento que su querida cuidad le tienda una mano. Cuando el sol se esconde, vuelve a su palacio como le gusta llamarle y, dejándose acariciar por el sueño, espera un nuevo día, una nueva esperanza.

El Pilucho

¿Dónde nos juntamos? Era la clásica pregunta de los domingos de fútbol en Ñuñoa. En el Pilucho gritaba otro. Ya pues, nos vemos. El pilucho griego estaba ubicado en sus inicios al centro de avenida Grecia como una isla referencial para todos los futboleros. Allí historias de amor, de victorias y derrotas se han cobijado en un monumento a las olimpiadas de la antigua Grecia y que, con el tiempo, se niega a envejecer y sigue siendo para los nostálgicos como yo, un recuerdo imborrable de jornadas apasionantes de fútbol familiar.